Ayuntamiento de Molina de Segura





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Características del edificio

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El concepto general del edificio del Teatro Villa de Molina es la macla entre dos grandes volúmenes, que en su encuentro generan otros dos espacios ocluidos. Uno de éstos lo constituye la gran sala de espectáculos y el otro los espacios vinculados a él: hermética. El primero de los volúmenes tiene una forma escultórica más femenina de planta abierta en arco; cuenta con una sección con la doble inclinación de suelo y techo. Se trata de una sala resuelta íntegramente en un único nivel, si bien con una inclinación fuerte que permita una visibilidad óptima.

 

El segundo de los volúmenes mentados es una pieza cristalográfica de geometría ortogonal, que se macla con la pieza de la sala de conciertos, encerrándola en parte, para dejarla manifestarse en otra. Factura más rotunda, de masculina rudeza. Esta referencia de macla cristalográfica encierra en sí misma dos grandes espacios, a modo de geoda, con la presencia de sendas oquedades internas, presagio de prometedor tesoro. Son el gran foyeresa oportunidad mágica de glamour y encuentro que consiente el espectáculo- y la caja escénica  hablamos de un lugar desconocido, indispensable, enigmático, complejo como la maquinaria de un reloj pero seductor como el intradós de las bóvedas de la catedral. Desde cada uno de estos espacios se puede percibir las relaciones de amor entre un volumen y otro, amor distante de vocación virginal por la mediación del espacio, de fructuosa generación: el arte. Todo este juego de volúmenes nace de un plano inclinado; es el terreno que, con su topografía, invade en el interior del edificio. Bajo este plano encontramos otro gran espacio enterrado que da cabida a una sala alternativa de espectáculos, cuya configuración tiene que ver con el desarrollo en altura de las piezas superiores: su techo es el suelo de la gran sala de conciertos. Cada una de las piezas que constituyen este diálogo cuenta con diferente apariencia.

 

El volumen de la sala de conciertos se reviste con chapa de acero corten, de singular apariencia, hermetismo misterioso de caja de música, que, con su aspecto, contrasta con el acabado pétreo del otro volumen; hormigón y vidrio, que, aunque parezca extraño, son conjugaciones familiares del mismo verbo pétreo. Lo primero que se nos presenta en el edificio es un tallado intrusivo del primer volumen envolvente. Se trata de un retranqueo de su fachada que permite disponer un gran paño acristalado cerrando el foyer. Es un gesto que evidencia el lugar donde el edificio quiere mirar: el entorno, la ciudad, el paisaje a lo lejos. También es la posibilidad de mostrar su interior, el gran foyer y el volumen de acero oxidado que cobija la sala de conciertos, visible su parte interior a través de la fachada de cristal y la parte exterior emergente. Esta fachada tiene dos planos, el superior, más retranqueado, y el inferior, donde resuelve el acceso; uno y otro se cubren con voladizos de gran desarrollo, reproduciendo esa imagen de cobijo de espacio semiexterior tan deseable en edificios de este tipo. En el momento que se transgrede este gran porche, se ingresa en el vestíbulo, con desarrollo en dos alturas: la inmediata al acceso de altura convencional; y la inmediata del foyer, de una altura monumental. Desde aquí, se ve el volumen de la sala de conciertos en lectura inversa a la anterior: de la parte convexa anterior y las aletas laterales sobresaliendo del edificio.

 

Desde el foyer se contempla la parte posterior de la sala de conciertos, que en este punto cuenta con gran altura. Se fuerza la sensación de ingravidez de este volumen retranqueando la estructura y haciéndola manifestar en gran vuelo, sobre todo un paño acristalado que manifiesta el doble espacio sobre el sótano.

 

Desde el foyer se puede bajar al sótano o subir a la planta primera (oficinas de gestión del centro) o planta segunda (extremo superior de la sala de conciertos) virtud a sendas escaleras ubicadas a ambos lados del acceso. Del foyer arrancan dos pasillos laterales que permiten el ingreso en la parte inferior de la sala de conciertos. A uno de sus lados se tiende la fachada, en este caso muy acristalada, y al otro lado, la presencia dominante de la talla de acero corten apoyada en un paño de cristal que ilumina de forma indirecta el espacio del sótano. Estas galerías de los pasos perdidos cuentan con un enorme desarrollo en altura. La sala de conciertos no cuenta con anfiteatro ni palcos o miradores, como es usual en estos edificios. La monumentalidad la proporciona la escala descomunal del lugar. Cuenta tan sólo con una galería al fondo donde se ubica las diferentes salas de gestión de luz, sonido y proyecciones audiovisuales.

 

 Sobre la escena se cuenta con cuatro galerías para la manipulación de los artificios escénicos, colocación de contrapesas de telones y varas contrapesadas, etc., para cerrarse en el quinto nivel sobre la escena con el piso del telar. Asimismo, cuenta con una galería intermedia para la iluminación cenital de actores, accesible desde una de esas galerías de tramoya.

 

Bajo el escenario, el Teatro cuenta con el foso de la orquesta y otra sala contigua para ensayo o descanso de músicos y actores. En el sótano se ubica una gran sala multiuso de gran altura para conciertos de cámara, espectáculos escénicos de menor aforo, música o teatro experimental o conciertos solistas.

 

Inmediata a ésta, y sin solución de continuidad, dispone de una cafetería (lugar ideal para celebrar café-concierto), aseos de público, almacenes y cuarto de instalaciones. Existe también una gran sala de ensayo comunicable con la de multiusos contigua, debajo del escenario, y comunicado con él vía sendas escaleras, servido además por camerinos para artistas. Las diferentes circulaciones de público, artistas, técnicos, trabajadores y material escénico se encuentran bien diferenciadas y sin posibilidad de cruces indeseables.

 

El Teatro dispone del acceso principal de público en una fachada, mientras que en la contraria cuenta con la de los técnicos de montaje, actores y músicos por un lado, y material por el extremo de la misma. Existen circuitos separados, y se han ubicado ciertas oficinas para un control riguroso de accesos de personas y género. El acceso principal se encuentra igualmente gestionado desde un pequeño habitáculo, de modo que se compatibilicen las necesidades de un control riguroso de los accesos, con unos mínimos gastos de mantenimiento en personal.